Fuego    

By: psr | 2009-02-15

Australia ha sufrido unos incendios enormes, naturales y no tan naturales. Ahora las autoridades sospechan que algunos de esos incendios fueron provocados. Esta historia se repite cada poco en cualquier sitio del mundo que ha sufrido incendios forestales, tanto en EE.UU., Grecia, España y muchos otros países.

Sin embargo, en el caso de Australia, por fin se escucha a un primer ministro, el Sr. Kevin Rudd, llamar a las cosas por su nombre. Ha dicho que los incendios son “asesinato en masa”, y tiene toda la razón, aunque probablemente se refiera sólo a las vidas humanas perdidas en los incendios. Sus palabras son igualmente aplicables al asesinato de vida silvestre en los bosques calcinados, tanto fauna como flora. Por fin un cargo del gobierno (el más importante, incluso) ha empleado el nombre apropiado para este tipo de crimen.

Los incendios provocados en España todos los años también matan animales, ganado, plantas (y en algunos casos a seres humanos). Por desgracia, aquí ningún gobierno lo ha denominado “asesinato en masa”.

Por supuesto, sólo con denominarlo “asesinato en masa” no se consigue nada, pero es el primer paso. El Sr. Rudd anunció que llevarán a juicio a los pirómanos. Algo es algo, aunque la ley es muy blanda: Una pena de 20 o 30 años de cárcel es más bien un bonito regalo para el pirómano. Lo que hace falta es aplicar medidas serias a esos criminales incendiarios, y a quien haya colaborado con ellos. Una pena apropiada debe ser proporcional al daño causado por los pirómanos. Recordemos: bosques muertos y masacrados, animales quemados vivos, ciudades calcinadas, humanos asesinados, hogares familiares destruidos. ¿Cómo recompensarles? Su condena no debe ser menor de lo que ellos han dado a la naturaleza y la sociedad: Se les debería quemar vivos, lentamente durante varios días. Es el mínimo necesario para que comprendan el sufrimiento que han causado a tantos animales, plantas y a la sociedad.

Por supuesto, los sistemas judiciales de nuestro mundo “civilizado” no se atreven a incorporar la tortura en sus códigos penales, necesaria en casos excepcionales como el de incendios provocados. Las penas que contemplan nuestros códigos penales son irrisorias cuando la sociedad se enfrenta a personas que no tienen reparo alguno en causar daños mayúsculos.

Sirva este artículo para remover conciencias y aceptar que cuando menos la pena de muerte es necesaria en casos de crímenes de grandes proporciones.

Leave a Reply »»

*
Para evitar comentarios automáticos (spam), por favor introduzca la respuesta a la operación matemática mostrada.
Anti-spam equation