Una defensa del capitalismo.    

By: psr | 2008-06-25

Hay una gran cantidad de opiniones anti-capitalismo reflejadas en la prensa, los medios de comunicación y en Internet. Cuando leo este tipo de material, me siento en la necesidad de responder mediante un artículo en este blog, pero rara vez encuentro el tiempo.

Recientemente, sin embargo, encontré otro artículo en el blog de un amigo mío, que me ha motivado a escribir sobre el tema.

El artículo arriba referenciado presenta el capitalismo como fuente de la corrupción, la esclavitud, el tráfico de drogas, la especulación inmobiliaria, y varias otras calamidades y desgracias. También describe el capitalismo como un sistema que consiste en el robo, la opresión de las personas, la explotación de los trabajadores, todo ello en beneficio de sólo unas pocas personas (los capitalistas). Incluso lo define como un sistema creado por los seres humanos para causar el odio de unos contra otros seres humanos.

Por el contrario, el capitalismo no es la fuente del mal porque el mal existe independiente del capitalismo e independiente de cualquier otro sistema social o económico. Voy a argumentar aquí que tanto el capitalismo como el mal no son más que reflejos del ser humano, y ninguno es la consecuencia del otro.

El capitalismo se define como:

    Régimen económico basado en el predominio del capital como elemento de producción y creador de riqueza sin apenas intervención del Estado.

Propiedad
La esencia del ser humano difiere poco de los demás seres vivos: Los seres humanos necesitan alimentarse para sobrevivir, y un espacio para vivir. Desde la prehistoria los seres humanos necesitaron obtener alimentos para sí mismos y su “familia” (utilizaré este término para referirme a los otros seres humanos que tenía que alimentar). La propia acción de “obtener” los alimentos representa una cantidad de esfuerzo y trabajo empleados por un individuo. La inversión de tiempo y esfuerzo en la obtención de alimentos concede a ese individuo la propiedad de esos alimentos.

El concepto de la propiedad está vinculado a la existencia de otros seres humanos, que pueden estar muy dispuestos a apropiarse sencillamente de la comida que su vecino ha obtenido después de emplear tiempo y esfuerzo. En otras palabras, es necesario crear el concepto de propiedad privada, para proporcionar a esos hombres cazadores alguna garantía de que no están perdiendo su tiempo y esfuerzo en la caza de animales para obtener alimentos. Si no hubiese otros seres humanos, la propiedad privada carece de sentido. Sin embargo, tan pronto como otros seres humanos están alrededor, es necesaria la protección frente al robo. La propiedad privada se convierte en un concepto necesario que debe ser aceptado por una comunidad de seres humanos como un reconocimiento del esfuerzo, tiempo o recursos que un individuo ha empleado para obtener o producir algo. Todo tiene un valor para un individuo, y también tiene valor para otros, que tendrían mucho más fácil sustraer lo que otros seres humanos han obtenido o producido, en lugar de emplear su propio esfuerzo. Esta es una diferencia fundamental entre los seres humanos y la mayoría de los demás animales: los seres humanos pueden ver el valor del trabajo realizado por otros, y pueden pensar en aprovechar el esfuerzo de los demás. Cuando otros animales sustraen alimentos de los seres humanos lo hacen movidos por la disponibilidad de alimentos, o por resultar más sencillo coger esos alimentos que otros alimentos disponibles en el entorno. Por otra parte, los seres humanos asignan valor a otros bienes aparte de los alimentos, como herramientas, materiales u otros bienes. Estos bienes también pueden ser objeto de deseo por parte de otros individuo (que no los produjeron). Nuevamente, es necesario el concepto de propiedad para dar seguridad a la gente sobre su trabajo y esfuerzo.
En conclusión, el concepto de “propiedad” es necesario para el ser humano sólo cuando se relaciona con otros seres humanos, no en relación con otros seres vivos.

Puesto que el ser humano es un ser social, que vive en comunidad con otros seres humanos, la “propiedad” es un concepto absolutamente imprescindible para definir y tratar relaciones humanas.

Economía
Otro rasgo natural de los seres humanos es su tendencia a la simplificación de tareas. Si alguien ha empleado su tiempo en la producción de arroz, y otras personas en pesca, ¿no sería más fácil para ambos el intercambio de parte de sus respectivas producciones en lugar de convertirse ambos en agricultor y pescador?. El trueque surgió como una forma natural de obtener una variedad de tipos de alimentos, difíciles de obtener de otro modo debido a la falta de tiempo, recursos o habilidad. Las tierras, la producción de herramientas y otros objetos se intercambiaban de igual forma. Uno de los problemas del trueque es la percepción del valor de los bienes. Con el tiempo, este sistema evolucionó para eliminar las diferencias en percepción de valor de diferentes productos, y se adoptó una moneda común de intercambio, que representa igual valor para todos los usuario de ese sistema monetario. Una moneda podía representar dos paquetes de arroz, o un pescado. Esta moneda de cambio no es sino el dinero: una moneda única que tiene un valor acordado por todos sus usuarios. El intercambio de arroz por pescado llegó a su fin y el comercio de monedas por peces, o de moneda por arroz, se convirtió en la norma. Así nació el dinero, como una evolución natural del trueque.

El dinero es una simple muestra de valor, común a todas las personas que producen y consumen diferentes productos. El dinero es un reflejo de la naturaleza humana, ya que representa el comercio de bienes entre seres humanos, y fue ideado por el ser humano.

Tanto los intercambios arroz-pescado como las transacciones monetarias son sistemas económicos. El origen griego de la palabra “economía” significa gestión del pueblo (o familia). Esto es: la gestión de la comunidad, de la casa en términos de los recursos necesarios para mantener al pueblo o el hogar en funcionamiento. Esos recursos son los alimentos necesarios para la población, las herramientas que necesitan para producir o capturar alimentos, los materiales para construir refugios, etc…

Es decir, una “economía” es también un concepto inherente a la naturaleza humana. Si le añadimos el uso del dinero (símbolo común en lugar de trueque), el sistema económico basado en dinero hace la gestión del hogar más conveniente, ya que en gran medida reduce la complejidad para obtener bienes necesarios o deseados. La tendencia de la naturaleza hacia la simplificación también se observa en esta evolución y creación de la economía basada en moneda común de cambio.

Capitalismo
Por lo tanto, de la propia naturaleza humana emanan dos hechos fundamentales que han gobernado desde entonces las sociedades humanas:

  1. Por un lado, el reconocimiento del trabajo del individuo y sus productos es imperativo. De aquí se deriva la propiedad privada.
  2. Por otra parte, el sistema económico aparece como la forma natural de cooperar en la producción y el intercambio de bienes entre los seres humanos.

El capitalismo se deriva de estos dos hechos básicos: La propiedad privada de bienes y medios de producción, y un sistema económico que permite la gestión de la riqueza para individuos y organizaciones. En un sistema típico capitalista hoy en día los medios de producción y el intercambio de la riqueza está en manos privadas, al igual que sucedía en la edad de piedra.

Las estructuras capitalistas actuales (mucho más complejas que las estructuras necesarias para cubrir las necesidades básicas de alimentación iniciales del ser humano), no son nada más que la evolución natural de un sistema compuesto de seres humanos, debido a la naturaleza de los propios seres humanos. El sistema ha experimentado un aumento de la complejidad de varios órdenes de magnitud durante miles de años, debido a varios factores, entre ellos el aumento de población, las mejoras de herramientas y técnicas, aumentos de producción, el comercio, la comunicación con otros pueblos, etc ..

Hasta el momento he establecido que el capitalismo se deriva de la naturaleza humana. Este hecho no es ni bueno ni malo en sí mismo. Es un hecho, y creo que el hecho de que el capitalismo está en vigor en la mayor parte del mundo demuestra que no se puede luchar contra la naturaleza. Los sistemas no capitalistas son anti-naturales porque se enfrentan en una u otra manera con la naturaleza de los elementos que componen el sistema, los seres humanos. Tarde o temprano, un sistema que intenta imponer sobre sus propios elementos unas costumbres que entran en conflicto con la naturaleza de esos elementos, se derrumbará.

El mal
El mal que algunos quieren atribuir al capitalismo surge de los seres humanos, no de sistemas o estructuras capitalistas.

Otro rasgo de la naturaleza humana es su capacidad para la bondad, la codicia, amabilidad, envidia, la mejora personal, o el aprovechamiento de los demás. Estas fuerzas mueven las acciones humanas, y las sociedades humanas se ven configuradas por la cantidad de cada una de estas fuerzas que se pueden encontrar en el grupo de hombre y mujeres que las conforman. Estas fuerzas están siempre presentes, independientemente del sistema u organización que relaciona a los seres humanos entre sí.

Tomemos por ejemplo el comunismo, que impone una regla artificial que dicta que todas las personas deben tener igualdad de riqueza, con el objetivo de asegurar que todas las personas puedan ver satisfechas sus necesidades: alimentación, vivienda, educación, etc… En este sistema nadie está autorizado a trabajar o producir tanto como les plazca, sino que deberá ajustarse a las normas establecidas de “cuota” de trabajo y de bienes asignados a cada persona. Esto es anti-natural porque, por un lado, limita y niega los deseos del pueblo de mejorar (individualmente o como grupo), mientras que por otro lado se obliga a la gente a soportar la carga que supone el mantenimiento de granujas que se aprovechan del resto de la sociedad. Como el comunismo, otros sistemas anti-naturales han dejado de existir también. El feudalismo, por ejemplo, también se basaba en una limitación de las libertades del pueblo.

Capitalismo vs. otros

Estos sistemas económicos sí han usado la esclavitud (feudalismo), han experimentado corrupción y robo rampantes (comunismo), y sobre todo han oprimido a la gente, limitando sus posibilidades de perseguir su propio bien estar, mientras que fallaron espectacularmente en la defensa del bien estar del público general.

El capitalismo, por contra, es la expresión natural de las interacciones humanas. Por descontado sufre de las malas cualidades de los humanos, como cualquier otro sistema, pero la carencia de leyes anti-naturales lo convierte en el sistema con menos fallos, y el más apropiado para beneficiar a sus componentes: los humanos.

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