Políticas para promover la investigación    

By: psr | 2006-07-17

¿Por qué en España las empresas no dedican recursos a la investigación técnico-científica? Antes de responder esta cuestión es necesario preguntarse otra: ¿Deberían dedicar recursos a la investigación?.

Empezaré con la segunda pregunta: A nivel político se habla mucho de invertir en investigación, y queda muy bien en las agendas de la Comisión Europea y en los programas electorales de los partidos políticos. Yo sí creo que la investigación es necesaria, pero no sencillamente como algo que se debe dirigir o exigir desde un gobierno, sino, y mucho más importante, como algo que las empresas desean hacer, como parte de su estrategia de crecimiento o competitividad.

Así pues, podemos partir de la convicción de que las empresas deberían dedicar recursos a la investigación.

Dicho esto, las empresas no van a hacer investigación alineada con sus estrategias empresariales sencillamente porque los gobiernos dediquen un montón de dinero para financiar o subvencionar actividades y proyectos de investigación.

Estos programas de apoyo mediante ayudas financieras no están dando ningún resultado útil. La propia naturaleza de los programas oficiales de financiación y subvención de investigación es también la razón de su fracaso.

Financiaciones y subvenciones son ayudas monetarias que se obtienen tras un proceso de solicitud, ajustándose a un calendario predeterminado, y atendiendo a una serie de objetivos decididos por la entidad que las concede (el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio). Una empresa que necesite utilizar el dinero de la ayuda para realizar un proyecto de investigación debe, por lo tanto:

  1. Tener un proyecto que coincide con los conceptos financiables.
  2. Ajustar su calendario de desarrollo del proyecto a las fechas en las que se conceda la ayuda.
  3. Dedicar una serie de recursos para preparar y gestionar una propuesta, para optar a la ayuda.
  4. Tener un plan alternativo en caso de que no se le conceda la ayuda que necesita.

Es decir, todos estos condicionantes son precisamente razones para buscar la ayuda por otras vías, o para sencillamente abandonar el proyecto, porque:

  1. Los objetivos de la empresa y los del Ministerio pueden coincidir o no.
  2. Si la empresa necesita el dinero, el calendario de concesión de ayudas probablemente no coincida con el de realización del proyecto.
  3. Con la incertidumbre de si obtendrá la ayuda o no, el coste adicional de realizar todos los trámites para solicitar la ayuda muy probablemente sea un elemento más disuasorio que alentador.
  4. Si la empresa desea desarrollar su proyecto y necesita ayuda, tendrá que buscar otras vías de financiación si el Ministerio no le otorga la ayuda.

Por estas cuatro razones, el panorama anima más bien a no presentar una solicitud de este tipo de ayudas.

Sin embargo, los programas de ayuda a la investigación del Ministerio están muy concurridos. Está claro que las empresas sí están solicitando dichas ayudas. Por supuesto, muchas empresas presentan sus propuestas, pero son, en su inmensa mayoría, empresas que no necesitan la ayuda: Si la reciben, comenzarán a realizar sus proyectos; pero si no, sencillamente no realizarán el proyecto en cuestión. ¿Cómo puede una empresa llevar a cabo sus planes de investigación e innovación si cancela un proyecto sí y otro no alegremente? La respuesta es sencilla: porque en realidad no tiene tales planes de investigación. Las empresas que solicitan las ayudas de las subvenciones lo hacen (en su inmensa mayoría) únicamente para embolsarse el dinero de la subvención. Son empresas que se pueden permitir dedicar recursos a redactar propuestas, y que no necesitan el dinero en un plazo concreto: cuando se reciba, bienvenido sea.

¿Y qué hacen las empresas que realmente tienen un plan claro de investigación o innovación para crear algo nuevo? Sencillamente lo financian por otras vías si es posible, o sencillamente tales planes no se llegan a realizar.

Esta realidad es patente en el escaso número de empresas españolas que crean y desarrollan productos de tecnología.

Aún así queda una incógnita: En otros países de Europa (Francia, Alemania, Reino Unido, Finlandia, Irlanda, etc…) existen laboratorios de investigación y desarrollo de multinacionales como IBM, HP o Nokia, que no dependen de financiación externa sino de financiación de la propia empresa, con el fin de potenciar la propia actividad empresarial. Sin embargo, en España estas empresas tampoco instalan sus departamentos de investigación. ¿Por qué? España cuenta con buenos científicos, ingenieros e investigadores. Los salarios son más bajos en España que en muchas otras zonas de Europa (y no digamos de EEUU), así que potencialmente debería ser un lugar atractivo para instalar una oficina del brazo de I+D de esas empresas: buenos cerebros (hecho reconocido a nivel internacional), y baratos.

Así pues, ¿Existe alguna razón para que las multinacionales no realicen investigación en España?

Antes de contestar, recapitulemos:

  • La investigación en las empresas es importante, planteada como parte integral de la estrategia empresarial.
  • Las ayudas públicas no son útiles para aquellas empresas que realmente les podrían dar buen uso.
  • Las ayudas terminan siendo utilizadas como ingresos y no inversión.

En resumen: Las subvenciones no son un aliciente para realizar investigación, y no motivan a las empresas a dedicar sus propios recursos a la investigación. Claramente, la disponibilidad de cerebros baratos tampoco atrae la inversión extranjera en investigación.

Por lo tanto, la falta de investigación no se debe a una falta de financiación, sino que las razones deben ser otras. Una empresa sólo se implicará en actividades de investigación si tiene sentido para su negocio. El problema es por lo tanto que las empresas españolas no tienen interés por realizar investigación, pero también hay que destacar que las empresas extranjeras no establecen en España centros de investigación como hacen en otros países.

En consecuencia, si el gobierno desea actuar para alentar a las empresas a invertir en investigación, deberá usar un enfoque distinto a la socorrida inyección de dinero. El gobierno tiene un instrumento bastante más útil para influir en las decisiones empresariales: las leyes que afectan a las empresas.

Sería mucho más productivo que el gobierno introdujese una serie de cambios en la legislación laboral para motivar la contratación de personal investigador por parte de las empresas. Es necesario estudiar e implantar fórmulas fiscales que incentiven la inversión en investigación. El dinero que engrosa las ayudas públicas a la investigación debería destinarse únicamente a universidades u organizaciones sin ánimo de lucro. Las sumas de dinero que se manejan ahora mismo en las ayudas públicas se podrían reducir (manteniendo las ayudas a universidades). El dinero destinado hasta ahora a ayudas a empresas se debería eliminar de los presupuestos, y permitir que las empresas inviertan su dinero en vez de pagarlo en impuestos destinados a unas ayudas que no tienen utilidad alguna.

Difícilmente voy a resolver el problema con este artículo, pero el actual sistema de fomento a la investigación tiene una incidencia ridícula en el desarrollo tecnológico de España, y por lo tanto debe de ser reformado completamente, dirigiendo los esfuerzos a realizar reformas económicas y laborales para crear una economía dinámica, dentro de la cual la investigación y la innovación sea necesaria para sobrevivir en el mercado. Las empresas sólo reaccionarán a este estímulo para invertir en investigación. Otras formas de realizar investigación “porque sí” son sencillamente inútiles y un engaño para la propia empresa y para el país.

Los efectos secundarios de tales reformas y de la aparición de investigación real serán beneficiosos para la propia economía y por ende, para toda la sociedad.

One Response to “Políticas para promover la investigación” »»

  1. Comentario by Tito | 2008-02-25 at 11:04

    Muy buen artículo. Es cierto que eso es lo que pasa en realidad, la picaresca española es así, y ya que estamos, como decía, mmm Unamuno?? el “que inventen otros”, sigue estando presente.

    La realidad es sencilla, simplemente el nivel de investigación es tan bajo porque el tejido empresarial de España no requiere de esa investigación. Son muy pocas empresas las que tienen departamentos de I+D. Sale mucho más rentable comprar un producto final, que invertir en investigación.

    Referente a la solución que dás, es más de lo mismo, ante la picaresca no hay barreras. Pasaría exactamente igual que la inyección de dinero actual, acabaría en el bolsillo del empresario. Situación: beneficios fiscales por tener a personal de investigación contratado. Chanchullo: contrato personal como investigadores, pero realizan labores de producción. Fin

    Bajo mi punto de vista, el problema es la competitividad, y no sólo enl I+D, sino en la evolución de los precios y en la calidad de los servicios. A España le falta mucha competividad interna. Una vez conseguido esto, la investigación será una necesidad y no una obligación.

    Un saludo

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